jueves, 31 de julio de 2008

Cómo Google traduce el mendocinismo


Lo que viene abajo es así: Frase traducida es el resultado de la traducción de la Frase Original al inglés por el Google Translate y del inglés traducido (Del mendocino al inglés) por éste último al español, a través de la misma herramienta.

1. Frase traducida
La forma en que la cuña y la docena de empanadas de humita?
Del mendocino al inglés

To how the pancake and the dozen pies of humita?
Frase original

¿A cómo la tortita y la docena de empanadas de humita?

2. Frase traducida
Che, huevón, no ser tan mugriento tiré los huevos y no el canal!
Del mendocino al inglés

Che, huevón, do not be so mugriento tiré eggs and not the canal!
Frase original
¡Che, huevón, no seas tan mugriento y no tiré huevadas a la acequia!

3. Frase traducida
El culillos ahora hacer lo que estaban haciendo pinta
Del mendocino al inglés

The culillos now do what they were doing pint
Frase original
Los culillos de ahora hacen lo que se les pinta hacer

4. Frase traducida
Viejo, no me rompás los huevos! (por fin alcoyana-alcoyana)
Del mendocino al inglés

Old, I do not rompás eggs!
Frase original
¡Viejo, no me rompás los huevos!

5. Frase traducida
¿Qué andás, guon?
Del mendocino al inglés

What andás, guon?
Frase original
¿En qué andás, guón?

6. Frase traducida
Che, atrapados, ¿Arístides termina cuando se enfrentan con el estadio de la lepra?
Del mendocino al inglés
Che, caught, do Arístides ends when faced with the stadium for Leprosy?
Frase original
Che, culiao, ¿Arístides es la calle que topa en la cancha de la Lepra?

7. Frase traducida
Cumpas, siempre que en su casa me choreás promedios o partidos
Del mendocino al inglés

Cumpas, provided that down in your house I choreás averages or matches
Frase original
Cumpa, siempre que caigo en tu casa me choreás las medias o los fósforos

8. Frase traducida
Cuando fuck meter todo el morfi de Choco?
Del mendocino al inglés

Where fuck Meter entire morfi of Choco?
Frase original
¿Dónde carajo metiste todo el morfi de los chocos?

9. Frase traducida
Aquí no antes y no cayó una gota Ahora, con la última huevada del cambio climático, llueve un balón
Del mendocino al inglés

Here not before and not a drop fell Now, with the latter huevada of climate change, it rains a ball
Frase original
Acá antes no caía ni una gota y ahora, con la huevada ésta del cambio climático, llueve una bocha

10. Frase traducida
No estoy chacarero y de resistencia, no me gusta que Tomba es vigilante, dar, dar, dar lepra, Le dalee
Del mendocino al inglés
I am not chacarero and stamina, I am not like that Tomba is vigilant, you give, you give it, give Leprosy, Le dalee

Frase original

No soy chacarero y tengo aguante, no soy como el Tomba que es vigilante, dale Le, dale Le, dale Lepra, dale Le

miércoles, 30 de julio de 2008

Se me perdió el celular

Si de algo nuevo hoy nos hacemos drama es cuando se nos pierde el celular. Ayer por la tarde le pasó a mi mujer y a la noche me pasó a mi. En realidad, una vez al mes se me pierde el celular y cuando pasa te agarra una sensación de vacío similar a que si se te perdieran las llaves del coche.

¿Vos cómo te sentís cuando se te pierde el celular? Siempre te dicen que la mejor manera es que vos llamés a tu número desde otro teléfono, pero suelen pasar dos cosas: primero, que tu celular haya quedado apagado, así que esa opción no sirve y segundo, que en el fondo te dé vergüenza de llamar y que cuando tu celular suene bien cerca de vos, algún mal parido de las burlas te asiente un golpe bajo con un saque de lengua burlona.

Lo que sí me han contado es que "el celular se me perdió" se convirtió en una nueva excusa para zafar de una mala compañía en una salida. Por ejemplo, estás tomando algo con una chica que te interesa y ella, todo lo contrario. Entonces ella de repente dice "¡ah, se me perdió el celular!" lo que es sinónimo de "cortemos la cita aquí" porque "estoy esperando un importante llamado" y seguramente el celular quedó en casa o en el departamento de una amiga.

Peor sería que una vez le descubrás esa treta. La única excusa que le quedaría es "sí, pero no tiene carga, así que igual tengo que volver a casa para enchufarlo, ¿me llevás?".

martes, 29 de julio de 2008

En defensa del Opus

Debido ( y no De Vido) (cortala, Mario) a la nota Una polémica novela sobre el Opus Dei escrita por un conocedor, quería brindar un comentario sobre este tema, basado en la experiencia de conocer bien la Obra (así también, la llaman) en Mendoza y Buenos Aires.

En la Facultad nos enseñaron que el periodismo construye la realidad, lo que significa que es una realidad hecha en base a los hechos que son considerados como noticia. Por ejemplo, una clase de catecismo visitando a las familias de La Favorita (algo que solía hacer con los del Opus en Mendoza) no es noticia, pero sí lo es un cura que cometió una pedofilia. Podríamos así ennumerar más hechos que por ser simplementes hechos normales (como una tarde con acciones solidarias de Conín o Cáritas) en sí no son noticias. El resultado de este superclásico noticia vs no es noticia es lo que termina siendo la realidad construida de una determinada entidad. En el caso de este ejemplo, la Iglesia Católica. En síntesis, nunca encontraremos noticias de las cosas buena que hace la Iglesia porque simplemente no son noticia y por ello estas buenas acciones nunca encontrarán un lugar en la realidad construida que sirva para desequilibrar el prejuicio que la opinión pública tiene de la Iglesia.

Todo este palabrerío sólo para indicar que el Opus tiene una imagen negativa en quienes no lo conocen, producto de lo que al periodismo le ha interesado publicar sobre esa Prelatura Personal. La nota que publicamos hoy en el diario es un ejemplo y aunque parezca contradictorio, es natural que sea así: no somos autores materiales de los prejuicios que se hace la gente, pero es entendible que muchas veces no ayudamos a reflejar lo que un movimiento realmente es, simplemente por este criterio de definir lo que es noticia. ¿Y por qué no es noticia toda la labor solidaria que hace el Opus Dei de Mendoza en La Favorita y Colonia Segovia, por ejemplo? Porque los periodistas sabemos que si publicamos una noticia así vos ni ningún otro lector lo van a leer, porque en caso contrario nos dedicaríamos a hacer periodismo de investigación de las cosas buena que hace la Iglesia, te lo aseguro.

En mi opinión, el periodismo aún no encontró la llave creativa que permita construir una buena noticia con éxito. Nos gusta lo que es comentable, polémico, trascendente y curioso. Y creo que a vos y al resto de los lectores, también.

Mi experiencia en el Opus

Empecé a ir en el 84 y dejé en 1992.

A los 15 empecé a ir a la residencia El Carrizal (calle Gutiérrez) y un año después, a los Portones (Quinta Sección). En estos días, después de conocer otros movimientos católicos como Focolares y Carismáticos, reconozco que en el Opus tuve la oportunidad de formarme y de encontrar respuestas que años después le reclamé a la vida (en especial, cuando tuve crisis).

Algo de lo que cuestiona el artículo es que "el castigo físico se utiliza como inhibidor y sustituto del deseo sexual". Yo no conocí castigo físico ni mucho menos como inhibidor y sustito del deseo sexual. Para serte sincero, todo lo contrario. Allí aprendí -como parte de la formación que me dieron- el valor de la pureza en Dios y en consecuencia, en los hombres y mujeres. Durante esos años lo que más deseaba era amar a una mujer, porque en el fondo estaba conociendo el Amor de Dios.

Te cuento que me casé virgen a los 36 años. Vos dirás "sonamos, este tipo era un reprimido, como me esperaba". Mi respuesta es que a partir de conocer el valor de la pureza mi deseo más grande -y que más me motivaba sexualmente- era entrar de lleno en el Amor a una mujer. Que sea primero amor y luego sexo, para decirlo en criollo. No fue fácil aguantar hasta los 36 pero cuando me casé con mi mujer y tuve mi primera experiencia sexual, lo que más sentí fue que soy dueño de una mujer y esa mujer es dueño de un hombre, y que por suerte no tengo que reclamarle al pasado que entierre recuerdos "de la intimidad" que pudieran obstaculizar la exclusividad y entrega máxima que siento ahora. Y otra cosa más, que parece mentira porque nunca fue un sentimiento que anhelé, pero me di cuenta de que es ese sentimiento es el que constituye el mayor deseo: la paz, como sentimiento. Al Opus le debo el que haya perseverado en esta decisión que tomé cuando tenía 15 años: que el mayor amor de mi vida sea con la mujer a quien elija para toda la vida. Por otra parte siempre me sentí más libre al no tener que depender de algo para ser yo mismo.

Después, en otro post, hablaré más de este tema porque reconozcamos que hoy nadie lo hace y hay quienes quisieran saber más de este tipo de opción.

La nota también afirma que el protagonista de esta historia advirtió que "la conciencia no es algo personal, sino un elemento supervisado por otros".

Me cuesta encontrar un momento así en mi experiencia como asistente a las reuniones de la Obra (nunca fui miembro, aunque sí lo son o lo han sido hermanos y primos). Puedo intuir que se trata de los ejercicios espirituales llamado "Plan de Vida", que consiste en anotar -como los diabéticos anotamos las mediciones de glucosa- si tal día cumpliste con el plan, que consiste -no recuerdo bien cómo era, pero más o menos así- en ir a Misa, rezar el Rosario, rezar el Angelus,... En fin, pienso que al acudir al confesionario o a la charla con el director espiritual (el cura), ese papelito servía para corroborar que las cosas anduvieran bien y si no era así, atacar la dificultad (pereza, falta de voluntad, desánimo, etc) que pudiera dificultar el concretar esa parte del Plan de Vida. Por lo que ven se trata de extraer herramientas de la vida para aplicarlo en lo espiritual. No es nada del otro mundo y efectivamente, esto apunta a mejorar el rendimiento del alma y por lo tanto, la amistad con Dios. No lo veo como una apropiación de la conciencia.

Otra parte de la nota afirma que una vez le dijeron que "la mujer es para los hombres sinónimo de pecado y en el hombre es para las mujeres el mismo diablo".

No es algo que se corrobore con la realidad. Justamente las familias que son de la Obra (supernumerarios, se llaman así) son muy conocidas porque tienen muchos hijos y el tipo de relación que hay entre ellos es excelente, en general. Entiendo la intención de hacer esa afirmación, pero lamentablemente no se corrobora con la realidad, sino que todo lo contrario. Por otra parte, a mí jamás me dijeron eso cuando iba a las charlas, sino que todo lo contrario: me enseñaron a amar a una mujer en su integralidad y aprendí vidas de santas, como Santa Rosa de Lima, que son ejemplos de mujer. Además la Virgen María está muy presente en la Obra.

En la obra, Vicente es atraído a la orden guiado con engaños, primero le invitan a jugar unos partidos de fútbol, luego charlas sobre música rock, más tarde a tomar unas cervezas y luego, poco a poco, empiezan las charlas espirituales y le dicen "tú eres el elegido". "Eso me pasó a mí cuando tenía 16 años, de pronto sin darme cuenta, ya estaba pasando por infinidad de horrores como amarrarme en las piernas unos collares con puyas (cilicio) hacia adentro para pagar mis pecados y ganarme el cielo".

Lo de la tortura y todo eso me cuesta imaginarlo. Es verdad que en algunos casos intentan plantearte la idea de formar parte de la Obra. En mi caso, al principio iba a las "meditaciones" charlas de oración y formación, cada viernes. Después, cada año hacíamos el retiro (ellos le llaman Curso de Retiro) y luego, ayudar a las catequesis rural. Por ahí un partido de fútbol o salida.

Una vez, un numerario llamado Juan, me propuso analizar la posibilidad de entrar en la Obra como numerario. No me dijo "tu eres el elegido". Me dijo que intentara escuchar a Dios para saber si me estaba pidiendo eso. El padre Aníbal (periodista recibido en la Complutense de Madrid) me sugirió que antes de tomar esa decisión llevara el Plan de Vida durante un mes, para ir viendo si se producía el llamado a esa vocación de laico consagrado. Recuerdo que fui a Misa tres días seguidos y el cuarto día ya no pude más. Me costó muchísimo. El mismo padre Aníbal fue quien me sugirió que dejara de un lado el Plan de Vida y que quizá mi vocación no era la de laico consagrado. En más, me dio una mano: me animó a que siguiera la carrera de Comunicación
Social. Me facilitó el contacto con la Universidad Austral, de Buenos Aires (que pertenece a la española de Navarra, considerada una de las mejores del mundo en habla hispana) y al año siguiente me fui a estudiar comunicación social a la Austral, con media beca. Sinceramente ese cura uruguayo me salvó la vida y aún hoy se lo agradezco.

Ya que nombré la Austral, esa universidad tiene algo que ver con el Opus Dei, también, en cuanto a la formación religiosa. La pregunta es ¿qué te metieron en la cabeza?

Te cuento que de toda mi promoción sólo uno es del Opus. El resto, gente común y corriente. De hecho que mi compañero de estudios fue un judío gay (y eso que hasta ese momento me costaba entender a un homosexual). Jamás tuve una hora libre en esa universidad, una experiencia creo yo que aún no se ha visto aquí en Mendoza, que por más privada que sea una universidad siempre hay horas libres. Además no leíamos Cristo Hoy: Página 12 era uno de los diarios de cabecera. Cualquier cosa lo podía charlar con cualquier autoridad y lo que sentí (o sentimos) muchas veces fue discriminación del mismo ambiente periodístico, que no se abría con nosotros. Un caso fue Jorge Lanata, que aún estando en Página 12, se resistió a visitarnos por tratarse de una universidad del Opus. Con el tiempo la sociedad fue conociendo a la Austral y eso ya cambió. Seguramente por ese prejuicio construido por las noticias que para nosotros son noticias, como les comentaba al principio de este post.

¿Qué le puedo criticar al Opus? En sí a la institución, nada. Aunque con el tiempo me di cuenta de que a mi me faltaba "sentir" más a Dios y como que la Obra no me facilitaba eso, como sí lo viví después en los encuentros que participé de Focolares. Creo que los carismáticos son los que más viven el sentimiento de la fe. Por otra parte noté que siempre predominaba una "formalidad" del cual nunca encajé. Es como que si sos un poco Peter Capussoto, lo sos toda la vida, y me parece que la obra tiene que trabajar en eso de cómo acompañar a un informal "Peter Capussoto", como lo somos muchos de nosotros . También vi -y esa es una gran duda- que pareciera que todos los del Opus son porteños, o mejor dicho, hablan como porteños. Creo que en el fondo la intención es ser educados y sueltos en el lenguaje. Por ahí lo negativo de hablar a lo porteño relajado es que se pierde un poco de credibilidad cuando lo que se muestra es una personalidad que pareciera que "está todo siempre bien". Yo creo que si te mostrás tal cual sos, con los golpes de la vida y también con las batallas ganadas, terminás siendo más creíble. Pero bueno, esto último es algo que corresponde a mi opinión. En el fondo, lo que ellos hacen es ofrecérselo a Dios y ponen toda su vida (o todo lo más feo de la vida de uno) en sus manos, por lo que esos rostros de satisfacción, de que "siempre estoy bien" lo que intenta es demostrar que se tiene fe y confianza plena en Dios. Yo nunca pude ni tampoco quise ser así. Por ahí cuando agarro la guitarra y compongo una canción, muy difícilmente escriba algo que demuestre que "está todo bien". En los vaivenes anímicos, como lo es "Viernes 3.00 AM" de Charly, también está la belleza, como también lo está en el rostro sufriente de Jesús.

Más allá de que todo este palabrerío surge porque así lo he vivido yo en mi experiencia en medios mendocinos, también reconozco que las ideologías sacan provecho del mensaje de Jesús de poner la otra mejilla, en lugar del "ojo por ojo, diente por diente", que siguen a regla otras religiones. Para mí es lamentable ver enemigos de la Iglesia, que no son muchos, pero más lamentable es ver a los tibios-católicos-para-cuidar-la-imagen que terminan siendo idiotas útiles de los anteriores.

sábado, 26 de julio de 2008

Casi casi

Fue así: salí de la redacción a comprar algo para comer. Fui al Carrefour de la vuelta. Entré, saqué un cartón de jugos light de naranja y me mandé para la caja...

Miracle: no había nadie en la cola.

Literalmente me tiré de cabeza hacia la caja y casi casi casi ...literalmente casi me parto el cráneo porque un hombre me hizo stop!

"Oiga, nada más le voy a preguntar a la señorita cuánto cuesta esta...(porquería)".

Esa porquería era una bolsa de comida para gatos de la marca más barata. El buen hombre parecía recién salidito del tablero de dibujante que usó Fontanarrosa: Inodoro Pereira, un gentleman al lado de este cumpadre, con todo el respeto que en ese momento no se merecía.

Empecé a contar el tiempo, previo a una puteada al aire de catársis (jamás una caja libre de colas, hermano).

Se tomó un buen tiempo para preguntar todas las preguntas repetidas que podía hacer. La cajera también se tomó su tiempo. Por fin, el consumidor de comidas para gatos se las tomó.

Puse primera. Stop! (esta vez fue la cajera). ¿Te pasó alguna vez que llegás justo a la caja y la cajera se va por un rato sin dejar rastros de para qué? (a veces me olvido de que como buenos seres humanos, de vez en cuando a ellas les tocan hacer un depósito de sus necesidades y recibir créditos de autoconsejos provenientes del espejo del baño -como todas las mujeres, o sea).

Volvió la muchacha con cara de futbolista concentrado que va a salir a la cancha. Abre la caja, chequea el cambio, mira para un lado, para otro y después de echar el humo de un cigarrillo que nunca fumó pero que estaba fumando alzó la vista y en primerísimo primer plano el tetrabrick con el juguito de naranja light.

Aprieta la barra espaciadora y el láser azul indica unos quince centavos más de lo que decía en la góndola (a veces pasa, diría Murphy, un amigo de buena ley). "Tres con cincuenta", enuncia. Saco lo único que me quedaba en el bolsillo: un billete de cinco pesos hecho pelota. Ella mira ese papel moneda maquillado de verde, luego saca de su caja dos monedas de 25 centavos y por último me dice, con voz de féretro: "te debo un peso, espéreme al costado".

Creo que estamos acostumbrados a soportar la existencia en los supermercados hasta la línea final de la caja. Fuera de la misma significa jugar el partido desde el costado de la cancha, es decir, el auténtico sentimiento de admitir que uno se siente perdido y al divino botón. Y así, a tal punto que el tipo que venía detrás de mi en la cola finalmente pagó, recibió su vuelto y su mercadería... y recién recién allí, la cajera me dio el peso que completaba el vuelto.

Dejé de contar el tiempo (apagué el cronómetro interno del cerebro acelerado). ¿Vale la pena vivirlo así?

Hace mucho, un amigo, Fernando Grosso, que enseña computación a chicos con problemas especiales, me dio una verdadera lección mientras subíamos el cerro Arco: yo iba a mil, mirando hacia la meta y preocupado del tiempo que pasaba; él, todo lo contrario, como pescando choripanes con palillos de pescar.

"Flaco, si estás en la montaña es para aprovechar el paisaje que estás mirando. No sólo se viene a subir una montaña, sino también a disfrutar de lo que ahora estás viendo".

Así me cayó la ficha: "disfrutar de la montaña" = "disfrutar de la realidad" = "apreciar cada detalle de la naturaleza y absorberlo con toda sensibilidad".

¿Será ésta la fórmula para terminar con el drama de perder tiempo haciendo la cola ya sea en el super o en otro lado?

Sería bueno probar, pero ya veo una señal buena: vos sos el que dominás tus emociones y no al revés.

viernes, 25 de julio de 2008

Robocop vs. El Correcaminos

El impacto afectivo en caliente es algo que sienta muy bien para arrancar una buen momento para compartir. Y cuando llega de manera sorpresiva, aún se siente más.

Muchas veces me ha pasado el tener que compartir un rato con gente que apenas conocés y que evidentemente no hay casi nada para compartir, debido a las diferencias de estilo de vida que notás con el sólo hecho de escuchar la forma de hablar. Sin embargo, todos somos seres humanos y no nos podemos olvidar de lo que tenemos en común: las huellas televisivas de la infancia.

Si estás con gente de 30 años para arriba, quienes mejor rompe la barrera que impide la libre circulación de la confianza son El Correcaminos, Tom y Jerry, George de la Selva, Meteoro, Patán el magnífico; el chicle Jirafa, la bananita Dolca, los fabulosos personajes de Hijitos de los chocolatitos Jack, la gallinita y los diez centavos en gomitas que nos regalaban en el almacén cuando mi vieja me mandaba a comprar la leche y el almacenero deducía que esos veinte centavos en gomita era el salario digno por cumplir los mandados de la casa.

Es increíble, pero prestale atención en qué cara ponen cuando de repente en un charla grupal empiezan a reflotar estos personajes.

Seguramente debe ser de los pocos momentos de la vida en los que nos sentimos muy cómodos hablando y escuchando. Creo que viene bien de vez en cuando volver a ser niños (como nos dijo Jesús), porque pareciera que en esa instancia es imposible guardarse algo en el bolsillo solamente para beneficiarse uno mismo: se siente mejor vaciando lo mejor que tenemos en el disco rígido que nos acompañó con los primeros dientes de leche.

Ahora, ¿cómo cambia cuando agarrás el segmento de treinta años para abajo y le hablás de estos personajes? Pareciera que no lo entienden: "yo me crié con Robocop y He-Man", te contestan.

No es lo mismo. Quizá porque hay mucha tecnología fría, pocas sonrisas, mucha violencia de videojuegos y poco humor. Sólo luchas de poder. Sin embargo, cuando ellos empiezan a compartir estas experiencias, pareciera que también le encontraron ese gustito que percibimos los que estamos de los 30 para arriba. Sin embargo, no es lo mismo Robocop ni Tecnotronic que Patán el Magnífico y Serú Girán.