martes, 23 de junio de 2009

El taxista


Hace un rato me tomé un taxi para buscar el coche al mecánico. No tenía una historia definida para el blog. Y sucedió lo que ocurre cuando te subís al taxi: o vas en silencio o te charlás todo. Pasó lo último. No hablamos del clima y del Tomba, que mandó a la Promoción a los Canallas rosarinos. Fue una charla distinta, que tras el puntapié inicial de "¿laburás ahora a la siesta?" la trama se prolongó por la columna vertebral de su vida, a tal punto que pocos minutos después disparó unas palabras que no coincidían con su rostro optimista: "Ya le perdí el gusto a la vida. Siento un gran vacío todos los días".

_ ¿No te da tiempo este laburo para hacer deportes?

_ No, hace rato que tengo ganas de hacer deportes, con este laburo no podés

_ ¿Ni siquiera una vez a la semana?

_ ¿Y cuándo? ¿Después de almorzar?

_ Podría hacer al revés, cuando concluís tu laburo, te mandás para un gimnasio y después te volvés a tu casa.

_ Puede ser, lo que pasa es que al final toda la vida termina siendo la misma cosa: laburo y laburo y nada más. Pero no te creas que soy un achanchado. Estoy intentando salir los sábados a la noche. Cuando llego de laburar a las 22.00 realmente me caigo de sueño a la cama. Pero ahí nomás como algo, me baño y me siento como nuevo. Paso a buscar a una amiga que tengo para salir de vez en cuando a bailar y una vez adentro del boliche, chau, se te olvida el sueño y el cansancio.

_ Pasa: cuando tenía 20 ó 30 podía estar despierto tranquilo hasta las 6.00 am, pero ahora se hacen las cuatro de la mañana y ya no podés más, y es por el cansancio de toda la semana.

_ A mi me pasa que tras pasar el sábado a la noche con esta muchacha y empieza el otro día me agarra una sensación de vacío...

Así, bien seco. Lo que dijo sonó como al Charly de Viernes 3.00 am. "Cierro los ojos y ves todo el mar en primavera. Bang, bang, bang, hojas muertas que caen; siempre igual, los que no pueden más se van".

El cumpa, de unos 45 años, igual se lo veía optimista. Con ese bombazo esperaba una respuesta de mi parte. Ya podía apreciar mi viejo coche en el puente de la vereda del taller.

_ Las cosas del mundo nunca terminan de llenar una vida. Por más iPod y technotronic que inventen todos los días.

Luego le comenté mi experiencia de vida espiritual y lanzó lo siguiente:
_ ¿Hay muchachas solteras en las parroquias?
_ Ahora ya todas crecieron y las que conozco que no se casaron se sienten decepcionadas porque dicen que ya no existen hombres. Entonces algunas de ellas deciden bajar la guardia y engancharse con el primero que aparece....
_ ... no, no, eso jamás voy a hacerlo. Ahora quiero ser felíz con una mujer

Más allá de su soledad y de hacer un trabajo que casi no le da espacio para la vida privada, el hecho de que exista un hombre que desea amar a una mujer de verdad me pareció una excelente noticia, y se lo dije bien claro, porque no todos aquí en Mendoza están dispuestos a seguir creyendo que pueden formar una buena pareja para toda la vida.

1 comentario:

Elian Femia dijo...

Gran verdad la del taxista. Hay minas para cada día. Esta la soltera casada con su libertad, la casada divorciada de la fidelidad, la divorciada que ama el divan y así podemos encontrar infinidad de ejemplos que se traslada también al género masculino.
Hoy en día es mas facil encontrar a alguien con quien salir y pasar una noche, que cruzarte con alguien a quien amar eternamente. Las cosas cambiaron. Y lo que antes parecía un sueño adolescente, hoy es una pesadilla.
Es mejor una mañana llena de problemas que una noche de soledad...
¡Larga vida a aquellos que encontraron a quien amar!
Un abrazo enorme
Elian